Clase de tortuga ‘mucho más feliz de todo el mundo’ vuelve de la extinción tras 20 años desaparecida –

Hace mucho más de 20 años los especialistas brindaron a la conocida tortuga birmana por extinta, sin embargo tras 2 décadas, esta clase regresa a sonar.

Un científico australiano especialista en biología adjuntado con la Turtle Survival Alliance y la Wildlife Conservation Society consiguieron ‘sacar’ del catálogo de animales extintos a la clase de tortuga techo birmana mucho más popular por la destacable sonrisa reflejada en su rostro.


Según el medio estadounidense The New York Times, hace 2 décadas se confirmaba que la clase estaba extinta, no obstante, merced a la investigación del científico y la rápida intervención, la población pasó de menos de 5 a mucho más de mil ejemplares. Aun ciertos de ellos fueron liberados en sus ecosistemas naturales a lo largo de los últimos cinco años.

La pérdida de su hábitad natural y la pesca indiscriminada se llevaron a la clase de tortuga mucho más ‘feliz de todo el mundo’ a la extinción.

Su población fue cayendo en número a lo largo del siglo XX gracias a la ‘exagerada’ pesca y la acumulación excesiva de sus huevos. Fue por ello que en el año 2000 se estimó que la clase habría quedado completamente extinta.

Por fortuna un año tras haber creído obsoleto, apareció un ejemplar vivo y saludable en un mercado de China. Feliz por la novedad, el biólogo de la Facultad de Australia, Gerald Kuchling efectuó una expedición con la compañía del Departamento Forestal de Myanmar a un espacio donde se habrían registrado ciertos avistamientos de tortuga.

En el transcurso de un día de expedición el especialista se halló observando un estanque para tortugas en un templo budista en el momento en que de súbito vio a tres tortugas cabezas sonrientes sobresaliendo del agua. Se consiguio de 2 hembras y un macho los que fueron trasladados a un santuario de Mandalay.

Desde ese momento, el especialista ha dedicado una gran parte de su historia a la conservación de esta clase ahora la investigación sobre otros ejemplares que fueron vistos en distintas sitios. Según nuestro científico australiano este “es de los mejores ejemplos de conservación que disponemos en todo el mundo“.