1 millon de hectareas –

Los Andes, situados en América del Sur, atrapan mucha humedad por su altitud. Conforme las nubes incrementan por estas montañas, el aire provoca que estas se condensan y se den las lluvias vitales para estos bosques.


Los “bosques nublados”, como se les conoce a estas elevaciones naturales del lote en los Andes, son una localización geográfica con la capacidad de capturar humedad y repartirla de manera esencial. Son bellas torres de agua natural, conocidas como formaciones simbólicas en América del Sur. Pese a su relevancia, no escapan de la tala, la que se genera por la búsqueda de leña, un factor natural escencial para las comunidades.

La reforestacion es precisa

Hoy en dia, Acción Andina recibe acompañamiento tanto de un árbol plantado, como de Bosque mundial paraca volver a poner los bosques en los andes de América del Sur.

En las tierras altas de Bolivia, se plantaron cerca de 50.000 árboles de Polylepis. Una idea afín, se llevo a cabo en el Parque Nacional Monte Chimborazo, en Ecuador, encabezando esta labor, las propias comunidades indígenas y ciudadanos que ayudan con Acción Andina.

La noble misión es la de volver a poner 1 millón de hectáreas de bosques en 6 países en los próximos 25 años. “Los árboles plantados aquí asisten a volver a poner los humedales, salvaguardar el bosque que existe, y resguardar las header críticas del Amazonas”.

El desarrollo de reforestación empieza con la recolección de las semillas de Polylepis. Estas están en los bosques próximos, en tanto que son cultivados por los indígenas que están en la región. Los viveros comunitarios conseguidos por los lugareños, juegan un papel fundamental en tal reforestación.

Los árboles de Polylepis son de un desarrollo ejemplar, y con una resistencia para condiciones extremas, perfecto para estas latitudes. Esta es la razón por la cual este árbol es el preferido para la singular plantación, que está a 15 mil pies de altura.

Su sistema de raíces se comporta como esponjas, exactamente las mismas, guardan enormes proporciones de agua. Bajo sus coronas, helechos, líquenes y plantas epifitas, tienen una función afín. Por su parte, se crea el hábitat idóneo para seres vivos invertebrados.

Salvando maneras de vida

Los cientos y cientos de indígenas que hacen vida en estas altitudes, comprenden que sin cuencas hidrograficas regenerativas es imposible asegurar el riego para los cultivos más adelante.

En el momento en que estas comunidades se reúnen un día para tocar música, bailar ceremonialmente y plantar de manera colectiva millones de árboles, a esta actividad se le llama Queuña Raymi.

Estas acciones de siembra en red social tienen la posibilidad de contribuir a normalizar el suministro de agua, aun hasta en el momento en que haya sequía. En este desarrollo, el ecosistema se favorece y se resguarda al tiempo.

Bosques a una altura singular

Estos bosques dejan que el suelo continúe en su sitio, pese a las inclinaciones. Asimismo, se tienen la posibilidad de ver riachuelos permanentes que favorecen a la vida silvestre, la agricultura y todo el ecosistema.

Los ecosistemas de Polylepis muestra variedad de especies que van desde aves simbólicas, como el cóndor, hasta anfibios de singular fachada. El oso Frontino y aves especiales que aún no fueron clasificadas, se pasean por estos bellos bosques.

Este singular ámbito muestra entre las mayores diversidades florísticas de la tierra, con muchas especies de plantas vasculares que no se aprecian en otro rincón del mundo.

Los árboles de almacenaje de carbonofunción fundamental para hacerle en oposición al cambio climático y al tiempo, se impide el efecto erosivo causado por la perdida de agua y las sequías de las cuencas.

Al continuar con esta idea, se resguarda la biodiversidad y se salvaguarda el suministro de agua. Todo lo mencionado, se muestra mientras que las comunidades indígenas de la región resguardan sus tierras.