Peruano lleva a cabo ‘captura brumas’ que consigue 400 litros de agua cada una cada día –

Las precipitaciones cada un año en Lima no sobrepasan los 10 mm, por esa razón, la ciudad más importante peruana se considera entre las ciudades mucho más secas del mundo. Esta situación no deja sin efecto a las comunidades que tienen mayores inconvenientes económicos. Se calcula que 2 miles de individuos en esta bella localidad, no pueden entrar al apreciado líquido.


Frente la carencia de resoluciones oficiales, se han logrado elecciones de cuenta. Observemos una de ellas, iniciativa por Abel Cruz Gutiérrez, quien ha sufrido en carne propia los efectos de la carencia de agua.

Las mallas consiguen atrapar el apreciado líquido, utilizando la neblina que cubre los cerros a lo largo de una gran parte del año.

Estas mallas de 6 x 4 metros, captan micropartículas que conforman la niebla. Exactamente las mismas, por su mínimo tamaño no tienen la posibilidad de precipitarse. Al impactar con la malla se descartará en gotas de agua, que se marcha guardando o se distribución a los individuos.

Con este sistema se favorecen hasta 500 familias con el líquido apreciado, lo que deja atrapar en torno a 10.000 litros.

Por su facilidad, este sistema fué establecido en otras unas partes del planeta. Zonas de elevadas temperaturas, como el desierto de Atacama en Chile, Neguev en Israel, múltiples partes en Ecuador, Guatemala, Nepal y las islas Canarias.

Abel Cruz Gutiérrez es el presidente de la asociación de peruanos sin agua. Este núcleo nació en el 2005 y logró capturar la atención de las autoridades, para lograr ofrecer con una solución al inconveniente. Gutiérrez se define a sí mismo como un “cazador de nubes”.

De vocación apuntada al precaución del medioambiente, además de esto logró la misión de ser ingeniero ambiental, con un ímpetu contagioso en la búsqueda del apreciado líquido para prosperar la calidad de vida y hacer modelos sustentables similares a la materia, y que tienen la posibilidad de utilizar en otras unas partes del planeta.

El agua procedente del captura brumas ha conocido ser bien aprovechada por la población cuyo medio de subsistencia es la agricultura.

Hace unos 10 años, unicamente se podía ver un cerro sin oportunidad de ser habitado, por su lote árido. Merced a la presencia de los atrapanieblas, no solo en este momento es un espacio propicio para la siembra, sino el emprendimiento ha conseguido mayores dimensiones de las aguardadas.

El letrero del atrapaniebla cita de un proverbio árabe que reza: “Toda promesa es una nube, pero los hechos son la lluvia”. A pesar de que la lluvia ha mermado en los últimos años, las nubes no dejaron de estar en el cielo, o sea, las promesas se hicieron situación.