Colombianos redescubren una flor que se creía extinta hace mucho más de 200 años –

Desde 1784 no existían datos de la presencia de la flor colombiana famosa como la Pasionaria de Mariquita. Si bien las esperanzas son las últimas que se pierden, desde el 2007 hasta hoy, no existían novedades alentadoras por los botánicos.


El ingeniero agrónomo y experto en Elementos Genéticos y Mejoramiento John A. Ocampo Pérez, exploró varios sitios por esta búsqueda. Este instructor de la Capacitad de Ciencias Agropecuarias de la Facultad Nacional de Colombia (UNAL), no escapó sacrificios en ningún instante.

“Fue un trabajo muy dispendioso, sumado a una revisión histórica de botánicos pasados ​​que la lograron haber registrado, pero tampoco se halló en 16 herbarios que visitamos en todo el territorio nacional y en el herbario del Museo de Historia Natural de La capital española, en España, donde están las compilaciones auténticos de José Celestino Mutis de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada”, contó el ingeniero a un periódico local.

El equipo que acompañó al reconocido ingeniero se dirigió a las ubicaciones Cundinamarca, Antioquia, Caldas, Quindío, Valle del Cauca, Planos Orientales y Risaralda pero tristemente no consiguió desenlaces. Hasta procuraron en el bosque municipal de Mariquita situado al norte del departamento de Tolima.

La Passiflora mariquitensis es una flor con pétalos blancos con una corona de color amarillo impresionante y cuya semilla mide cerca de 0,9 x 0,6 cm. Indudablemente que su fachada es impresionante y muy resaltante.

Para conseguir perseverar esta flor se precisa buena humedad, nutrientes, abono y el encontronazo de la luz del sol. La altitud ha de estar entre los 500 y 800 metros sobre el nivel del mar.

“No existía material vegetal seco de referencia en los herbarios sino más bien únicamente una pintura, una iconografía que está en el Museo de Historia Natural de La capital de españa. En este momento disponemos semilla, poseemos planta, la tenemos la posibilidad de tocar y ver, y la iniciativa es conservarla como símbolo de conservación en el ayuntamiento y asimismo en el departamento y en Colombia“afirma el ingeniero Ocampo.

“Debemos meditar en preservar, no tanto en juntar muestras para herbarios, sino más bien verdaderamente enfocarnos en evitar la extinción de las especies”, ha dicho la bióloga Velasquez quien participó en la búsqueda.